curso de autoconfianza


Estrecha las manos con firmeza.

Estrecha las manos para mejorar tus niveles de autoconfianza.

El lenguaje corporal, como hemos dicho, refleja la confianza que una persona tiene en sí misma. El famoso apretón de manos es una gran parte del lenguaje corporal de un sujeto. Las primeras impresiones suelen basarse, al menos en forma parcial, en cómo damos la mano.

Podemos rastrear el origen del apretón de manos hasta el Antiguo Egipto, aproximadamente el año 2800 A.C. En aquellos tiempos, la arma derecha era la mano que portaba las armas. Cuando una persona ofrece a otra persona su mano derecha, limpia y desarmada, es un signo de paz y de buenas intenciones. Los apretones de manos han sobrevivido al desafío de los tiempos, y aún siguen siendo ampliamente usados en toda clase de encuentros sociales.

Si lo pensamos un poco, los gestos de un apretón de manos adecuado no son difíciles de hacer. De hecho, son sencillos e inconscientes. Sin embargo, como hemos dicho recién, los apretones de mano son más que un simple gesto, ya que se relacionan profundamente con la confianza de una persona. Los apretones de mano pueden salir extremadamente mal debido a nerviosismo o excitación, y esto puede traducirse, en el mejor de los casos, en oportunidades perdidas y momentos echados a perder.

Existen varias formas conocidas de dar la mano que deben ser evitadas. Éstas son las más populares:

• El rompehuesos
El rompehuesos es un tipo de apretón que tiende a producir dolor en la mano de la otra persona. Desde luego, no es la intención de quien da la mano, pero sí es una consecuencia de la excitación y la ansiedad excesivas por presentarse a la otra parte.

• La flojita
Este tipo de apretón puede ser descripto como “carente de toda vida”. Demuestra falta de interés y sinceridad a la hora de realizar el gesto. Al instante, este acto fallido termina con toda la intención y el propósito general de un apretón de manos.

• El desinfectante
Un apretón de manos es un “desinfectante de manos” cuando: alguien hace mínimo contacto con la mano de la otra persona; o si uno de los dos limpia su mano en exceso después del saludo (ni hablar de pasarse la mano por el pantalón). Esta clase de apretón es terrible y en lugar de generar una conexión con la otra persona, genera sentimientos de ira y aversión.

En consecuencia, ahora nos preguntamos: ¿Cómo dar un buen apretón de manos? A continuación, la forma de hacerlo:

• Aproxímate a la persona que quieres dar un apretón de manos.
• Efectúa contacto ocular.
• Ofrécele una cálida sonrisa.
• Extiende tu mano derecha hacia él/ella en un ángulo confortable.
• Cuando te extienda su mano, sujétala hasta que las palmas se encuentren.
• Sacude un par de veces.
• Realiza una introducción o un saludo.
• Termina el apretón después de 3 ó 4 segundos.

Cuando alguien se te acerca y te ofrece un apretón de manos, es un acto de cortesía y educación levantarte antes de aferrarse a su mano. Si la mano derecha se encuentra incapacitada o está sosteniendo algo, entonces efectúa el apretón con la mano izquierda. Si ambas manos están ocupadas, asentir con la cabeza y pedir disculpas será atinado.

En una fiesta de cóctel, uno debe sostener las bebidas con la mano izquierda, dejando disponible la derecha para hacer las presentaciones pertinentes a dicha clase de eventos. Desde luego, la mano derecha deberá estar limpia y seca a la hora de dar saludos. Si tienes manos sudorosas, será recomendable que te apliques algún antitranspirante (inodoro, por favor) antes de asistir al evento. Además, será bueno que tengas un pañuelo en tu bolsillo derecho de puedas deslizar la mano dentro del mismo para sacarte el posible sudor antes de producirse un apretón. También puedes apoyar las palmas de tus manos sobre los costados de tus pantalones para secar la transpiración, pero deberás hacerlo de manera discreta.

Puedes recurrir a apretones de manos pueden en cualquier clase de evento social. Piénsalo durante un instante: no existe evento social que esté al margen de un apretón de manos. Los apretones de manos son moneda corriente en entrevistas laborales, citas, reencuentros, reuniones profesionales, eventos sociales, e incluso en la iglesia.

No obstante, existen algunas circunstancias en las que no es adecuado recurrir al apretón. En el mundo de los negocios, cuando nos toca enfrentar a alguien de mucha mayor jerarquía, es mejor no extender la mano, sobre todo si no tienes nada importante para decirle. La otra instancia es cuando ambos tienen las manos ocupadas con cosas que no pueden soltarse o hacerse a un lado en ese preciso momento.

Un apretón de manos es más que un simple gesto. Es un gesto simple que construye conexiones y que tiene la capacidad de dejar fuertes impresiones sobre las personas. Practicar la forma de dar la mano puede hacer que una persona ascienda a niveles superiores, tanto en el plano profesional como en el personal.

                                    Contacto ocular.

Mejora la confianza que tienes en ti mismo/a a través del contacto ocular.

Puede que sea un cliché decir que los ojos son las ventanas del alma, pero no podemos negar que ciertamente lo son, y en más de una manera. Los ojos son espejos que reflejan los niveles de autoconfianza. Una persona puede percibir el nivel de confianza de otra simplemente haciendo contacto ocular. La gente con baja autoconfianza no suele hacer contacto ocular. En cambio, optan por mirar al piso, como si estuvieran buscando una moneda perdida.

Los ojos son las primeras cosas que uno mira en la cara de otra persona, y tienen la capacidad de dejar una impresión poderosa y duradera. Es bastante común escuchar decir a alguien “Me gustan las mujeres con ojos hermosos”, cuando se pregunta sobre lo primero que llama la atención de un rostro. Con solo abrirse y cerrarse, los ojos pueden hacer una declaración completa como ninguna otra parte del cuerpo puede hacer. Imagina un corto de cine filmado completamente con el paneo de una cara humana con los ojos derramando lágrimas lentamente.

Incluso sin la capacidad de emitir una palabra, los ojos pueden revelar mucho sobre alguien. Una persona que intenta esconder su infelicidad nunca podrá, realmente, pretender ser feliz sin que los demás lo noten. Los ojos pueden contar historias que se supone no deberían ser contadas. Ellos pueden descifrar pensamientos e inseguridades, incluso aquellos que se encuentran escondidos en los agujeros más profundos de nuestra alma.

Los ojos son también un medidor exacto del nivel de confianza que una persona tiene en sí misma. Los ojos juegan un papel preponderante en las relaciones, construyendo carreras y transmitiendo sensaciones de sinceridad y sabiduría.

• La chica en el bar
Definitivamente, a través del contacto ocular se pueden iniciar relaciones. Por ejemplo, si un hombre encuentra una mujer apetecible en una fiesta en un bar, él la mirará cuando ella no esté mirando. Una ve que ella se voltee y lo vea, entonces él intentará sostener el contacto ocular durante algunos segundos y luego mirará en otra dirección. Él repetirá este conjunto de movimientos algunas veces mientras prolonga la duración de sus miradas cada vez. Luego él hará su movimiento hacia la mujer o se irá definitivamente.

¿Qué ocurre aquí? A la hora de hacer contacto ocular, uno puede expresar su interés hacia alguien más. La mirada del hombre definitivamente ha transmitido su mensaje a la mujer. Una vez que el movimiento es hecho, la reacción de la mujer es evaluada. Hacer contacto ocular es una cosa de dar y recibir. Uno no sólo debe transmitir sino que también debe escuchar la respuesta a través de los ojos. Al sostener el contacto ocular por demasiado tiempo puedes ser tildado/a de maníaco/a o raro/a, mientras que al no sostener la mirada estarás dando la imagen de una persona con baja autoestima, llena de inseguridades.

• Entrevista laboral
En realidad, la entrevista laboral dura unos pocos segundos (no te apresures en desacreditar y continúa leyendo), dado que con frecuencia el veredicto es tomado a partir de la primera impresión que causa el candidato. Hacer contacto ocular con el entrevistador denotará la seriedad y la intención de conseguir el puesto. Un candidato sin confianza tendrá temor de directo a los ojos del entrevistador. Esto no es algo muy conveniente ya que los entrevistadores, en primer lugar, ponen a prueba la capacidad del candidato de manejar la presión. También se supone que en las entrevistas deberás evidenciar tu capacidad de expresarte, ¿y qué mejor manera de hacerlo que a través del contacto ocular?

• Hablar en público
Uno de los principales factores que puede llevar al éxito o hacer fracasar una presentación ante una audiencia es el contacto ocular. Efectivamente, éste ayuda a disipar el temor del disertante al acercarle la audiencia. El estrés suele ser una consecuencia de estar en contacto con lo desconocido y lo incontrolable. El contacto ocular da al disertante una imagen de la realidad de la audiencia. Asimismo, le ayuda a conseguir la atención del público. La gente que forma parte de la audiencia quiere sentirse notada, y hacer contacto ocular con el público es la única manera de hacerle sentir que la presentación se está haciendo a un nivel personal.

Hacer contacto ocular es una herramienta indispensable para expresarse y obtener respuestas de los demás. Los ojos pueden contar la historia de una vida con sólo abrirse y cerrarse. No debemos tener miedo o sentirnos intimidados al hacer contacto ocular con otras personas ya que es un signo de cortesía, de atención, y de autoconfianza

                          Cambia tu diálogo interno

Aprende a cambiar tu diálogo interno y gana confianza.
La autoconfianza es lo que uno cree de uno mismo. Se refiere a la confianza que tenemos en nuestras acciones, creencias, y capacidades. Tener confianza en uno mismo es la clave para una vida exitosa y satisfactoria.

Podemos describir al diálogo interno como esa pequeña voz interior que tiene el potencial de ser tan beneficiosa como destructiva para nosotros. Esta voz interior suele criticar, hacer comentarios y acotaciones, y recompensar las decisiones y acciones tomadas.

Existen diferentes visiones acerca del diálogo interno con relación a la construcción de la autoconfianza. Algunos asocian el diálogo interno con obstáculos en el camino de la edificación del sentimiento pleno de confianza en uno mismo. Esto puede ser cierto en el caso de gente que no tiene forma de sacar el pesimismo de su cabeza. Efectivamente, esto puede convertirse en un círculo vicioso en el que la persona quede atrapada en una espiral perpetua de declinación de la autoestima.

Existe también una escuela de pensamiento que cree que el diálogo interno es una herramienta importante para el desarrollo de la autoconfianza. La voz interior de una persona puede actuar como un maestro, un mentor, un crítico que hace comentarios constructivos, y un amigo. El diálogo interior ha sido empleado por personajes exitosos para construir importantes carreras en el ámbito de los negocios y de los deportes.

A continuación, algunos consejos para que logres desarrollar una saludable autoconfianza a través del diálogo interno:

Escucha tu voz interior
Éste es el primer paso para hacer un buen uso del diálogo interior. Identifica esa voz en tu interior y escucha lo que te está diciendo. Formula preguntas relacionadas al contenido de tus pensamientos, a las situaciones que generan dichos pensamientos, y a otros factores que podrían haber agravado tu crisis de confianza.

Recuerda que esto debe hacerse bajo el objetivo general de construir la autoconfianza, de modo que deberás ser tan honesto/a como te sea posible. No hay forma de engañarse a uno mismo.

Evaluación de pensamientos
Una vez que los pensamientos hayan sido identificados, será posible hacer una evaluación de los mismos. ¿Qué me dicen estos pensamientos? ¿Cómo he respondido a esta clase de pensamientos en el pasado? ¿Adónde me han llevado esta clase de pensamientos a lo largo de los años? ¿Me han ayudado estos pensamientos? ¿Han contribuido en mi búsqueda de la autoconfianza?

Otra cosa importante a evaluar es la manera en que una persona responde a los pensamientos formulados por su voz interior. Una persona puede creer que sus pensamientos negativos son fortalecedores y que le dan lo necesario para esforzarse por alcanzar sus objetivos. Lo cierto es que los pensamientos y comentarios negativos sólo pueden ser beneficiosos en el corto plazo. Sin embargo, terminarán haciéndote más daño que bien. Los pensamientos negativos infunden un sentimiento general de desazón e incompetencia, especialmente cuando uno falla más de una vez en cierto emprendimiento. Ver la vida bajo una luz positiva es la manera de construir autoconfianza. Cuando alguien tropieza, su voz interior debería decirle “vamos, levántate, tú puedes hacerlo” en lugar de “eres patético, quédate donde estás antes de que vuelvas a lastimarte”.

El tono general de esta voz interior es tan importante como lo que dice. Los tonos negativos deben ser controlados y revertidos por los positivos.

Haz una diferencia
Tratar con nuestra propia voz interior puede ser, en cierta forma, una tarea desafiante. Si es difícil hablar con alguien que no quiere escuchar, es incluso más difícil hablarse y escucharse uno mismo cuando no existe un argumento sensible para hacer que esto suceda.

Librarse de los pensamientos negativos que hay en nuestro interior dará algo de espacio a los pensamientos positivos. De alguna manera, se trata de reconvertir los pensamientos negativos en positivos. El concepto que uno tiene sobre el mundo está basado en sus visiones sobre el mismo. Sin dudas, lograrás desarrollar confianza en ti mismo/a si lograr sentirte bien contigo. Recuerda que la voz interior no debe tener control sobre ti, sino que tú debes controlar lo que ella diga.

La autoconfianza es como un par de anteojos: tener el par correcto puede hacer que uno disfrute de la belleza de las cosas al máximo. La vida, si uno se propone a observarla verdaderamente, tiene mucho de percepción. No será posible disfrutar de la vida si la percibimos con excesiva negatividad. Esto también es cierto en lo referente a la visión que tenemos de nosotros mismos. La autoconfianza está atada (con una soga muy corta) a la verdadera felicidad. La verdadera felicidad sólo puede venir desde el corazón de la persona. Creer en uno mismo es la única manera de alcanzar la real felicidad.

“Puedo” en lugar de “no puedo”
¿Alguna vez notaste que nunca estamos del todo quietos en el interior de nuestra mente? Inténtalo. Cuando nos sentamos en un rincón, lejos de todos los demás, seguimos pensando. No podemos abstraernos del pensamiento. Mientras el cuerpo se mantenga alimentándolos con información sensorial del ambiente, responderemos a dicho ambiente.

En la prehistoria, el hombre confiaba en sus propios instintos para sobrevivir. Los científicos han desarrollado el concepto de respuesta pelea-huída, en la que una persona instantáneamente elige pelar y superar a su adversario o escapar para sobrevivir.

El cuerpo, al percibir una amenaza, energiza las células necesarias para prepararse a huir o pelear. El cuerpo se pone en estado de alerta, los músculos obtienen toda la sangre que necesitan, el azúcar y las grasas se queman a toda velocidad.

En la actualidad, la respuesta pelear-huir todavía nos es útil, sobre todo cuando debemos enfrentarnos a ladrones, atracadores, o cuando debemos luchar por un premio. Los soldados, por ejemplo, necesitan esto instinto aún más que el resto de las personas.

Para la persona común, el hombre civil digamos, la única violencia que debe enfrentar es verbal. A veces, la violencia únicamente está en la televisión. Sin embargo, la mayor parte de la gente no llega a darse cuenta de la violencia y el dolor que se genera con sus propios pensamientos.

Como animales sociales, se espera de los seres humanos que interactúen con otros miembros de su especia para tener una buena vida. En ciudades y pueblos construidos por seres humanos, esto es inevitable y la gente a duras penas consigue ganarse la vida fuera de estas junglas artificiales.

Sin embargo, puede ocurrir que la respuesta pelear-huir tome el control y se abalance sobre áreas de la interacción que no requieren de una respuesta tan extrema. Esto puede darse debido al uso durante la infancia de técnicas de refuerzo negativo, a experiencias traumáticas, a la genética, al ambiente, etcétera.

Sin embargo, en la actualidad, la respuesta suele presentársenos en nuestra vida diaria. Por ejemplo, ser objeto de burlas por pares, intentar conseguir una cita con la persona amada, o ser humillados por nuestro jefe. Éstas son situaciones en las que, para la mayoría de nosotros, el estrés es extremo.

La única manera de superar estas situaciones extremadamente estresantes es entrenándote para verlas de otra manera. Una actitud positiva (“yo puedo hacerlo”) será necesaria a dicho fin.

Para sacar el mayor provecho de la vida, las personas deben aceptar vivir al máximo. Aprender a vivir bajo el lema de “puedo hacerlo” demuestra que la vida para ti es:

• Un viaje. No te preocupes por el destino. Disfruta del proceso. Se espera que la gente cometa errores. Y cuando esto ocurre, ¿cuál es el problema? Acepta el error, aprende la lección, y sigue avanzando. Agradece el hecho de haber tenido la oportunidad de aprender algo nuevo. Si no has aprendido la lección, la vida se encargará de volver a enseñarte una y otra vez hasta que la asimiles.
• Algo que no debe tomarse tan enserio. Tomarse la vida demasiado en serio sólo hace que una persona se estrese con facilidad. Ríete. Diviértete. Acepta que nadie es perfecto. Es absolutamente normal ver que puedes comer helado con papas fritas. Que las personas negras pueden enamorarse de blancas. La vida viene en todas las formas y en todos los tamaños.
• No se trata de sobrevivir, sino de vivir bien. La vida es lo suficientemente dura como privarnos del arte y de la belleza que nos ofrece. La persona positiva, que puede hacerlo todo, sabe por qué está aquí ya que se ha tomado el tiempo de pensar en el propósito de su vida.
Ya sea que ese propósito sea enseñar tenis en una academia o ser Presidente de la Nación, la persona positiva, que puede hacerlo todo, lo hará con los pies sobre el suelo y los ojos clavados en el futuro.
• Mitad lleno, no mitad vacío. Los individuos hemos tomado de la sociedad una especie de enfermedad: para sobrevivir, es mejor ver las cosas en forma pesimista. Bien, ahora sí que estamos completamente errados. La vida depende de cómo la vemos. Una actitud positiva puede hacer que la realidad sea mucho más optimista.
Una persona optimista/realista sabe que muchas cosas pueden salir mal porque la vida es así, pero esto no impide que esa persona sigua apostando a las oportunidades que se le presentan y siga buscando generarlas cuando éstas decidan ausentarse. El temor no genera acción, solo daño. No se recurre a la lógica para encontrar la razón ni tampoco para hacerla, pero sí debemos recurrir a ella para alcanzar nuestros objetivos optimistas.
• No estás solo/a. La gente positiva sabe que hay muchas personas siempre deseosas de ayudar. Ésta es la razón por la que el mundo reacciona a la sinceridad de la misma manera que una persona reacciona hacia un niño. No hay trucos ni engaños. Una persona positiva es un agente de cambio, que no dudará en ayudar a los desahuciados que se crucen en su camino —el camino que los lleva a trascenderse y ser mejores—.
• Ayúdate a ti mismo ayudando a los demás. Desarrolla la confianza y la amistad, pero nunca te sorprendas ante la ambigüedad cuando te toque encontrarla. Acéptala como una parte del proceso.
• Una actitud positiva puede, decididamente, llevarte a lugares que nunca antes habrías imaginado.

                        Establece objetivos.

Ubica un lugar bonito donde fijar tu mirada y ya no la saques de allí.
La alarma del reloj suena, y te despiertas. La apagas y comienzas con esa serie de rituales invariables que te llevarán sucesivamente a bañarte, vestirte, hacer el desayuno, y partir hacia el trabajo. Das un beso en la mejilla a tu mujer mientras ella se prepara para salir a trabajar y dejar a los chicos en la escuela de paso. Te despides.

Mientras vas sacando el auto del camino de la entrada a la casa, notas que todo está tranquilo a primera hora de la mañana. Te gusta salir a trabajar temprano para evitar las congestiones de tránsito. El viaje no presenta regularidades y la radio emite una música que no produce sensaciones ni sentimientos en ti.

Cuando llegas al trabajo, revisas el correo, y comienzas a trabajar acompañado de una taza de café caliente. El almuerzo llega y se va. Piensas en ahorrar lo suficiente como para iniciar un pequeño negocio en algunos años. Te has dicho lo mismo durante todos los días de los últimos tres años-

¿Qué hay de malo en este cuadro? ¿Te sientes identificado/a? ¿Todos los días de tu vida pasan como las gotas de un grifo mal cerrado y de golpe caes en cuenta que la juventud ha quedado atrás?

No permita que esto suceda. Comienza estableciendo límites dentro de un marco temporal. Establece tus objetivos recurriendo al método SMART.

El método SMART para establecer objetivos hace tiempo que está con nosotros y ha ayudado a cientos de miles de personas. Es una de tantas herramientas usadas por ejecutivos para alcanzar sus objetivos en forma realista y consistente, y aun con el espacio suficiente para ajustarse a las circunstancias imprevistas.

Establecer objetivos es un juego mental que debe ser jugado con tanta frecuencia como sea posible. Esto es para establecer el objetivo consistentemente dentro de la cabeza de quien busca alcanzarlo. Con el tiempo, ya no será necesario que el cazador deba recordad sus objetivos porque éstos serán parte de él. Las claves del método SMART:

• Especificidad. El objetivo debe ser tan definible como sea posible. Esto es para no perder tiempo en pensar acerca del verdadero significado del objetivo. Debes poder responder los quién, cómo, dónde, cuándo, y por qué de tu objetivo.
Mientras más específico sea el objetivo, mejor podrás vislumbrar el final del camino. Esto encaja dentro de la teoría del deporte que dice que un atleta, a través del entrenamiento, puede ver la meta de llegada incluso antes de la competencia. Diferentes estudios afirman que la visualización ayuda inmensamente a concretar los objetivos propuestos.

• Apreciable. A la hora de establecer tus objetivos, debes hacerlo de manera que puedas medir tus progresos de alguna manera. En el físico-culturismo, podríamos decir que el objetivo es levantar un peso de 200 kilogramos antes del tercer mes de entrenamiento.
El antiguo saber popular lo deja bien en claro: “Si puede medirse, entonces puede lograrse”. Y esto es bien sabido por los atletas. Ellos llevan un registro de sus rendimientos y del terreno de competencia para poder compararse. Ellos incluso aprecian a otros atletas en otros deportes para mejorar su comprensión.

• Alcanzable. Ésta es la parte en la que determinas el deseo de alcanzar tus objetivos. ¿Crees que es posible llegar a la meta? ¿Te ayudará esto a cumplir tus sueños? Mientras más específico es el objetivo, más caminos podrás encontrar hacia el mismo; te desarrollarás y educarás para llegar allí.

• Realista. ¿Hay un sentido lógico detrás de todo esto? Llegar a Marte y volver en 20 días es un objetivo, pero, teniendo en cuenta los recursos que tienes, ¿es posible hacerlo? ¿Te demandará un gran esfuerzo alcanzar tu objetivo? Una persona debe estar dispuesta y especialmente capacitada para alcanzar un objetivo.
Por favor, recuerda que aspirar alto es realista. No apuntes bajo. Tiene que ver con las recompensas recibidas, o con la manera en que el objetivo te hace movilizarte. Si no posees las cualidades o la inclinación para alcanzar tu objetivo, entonces estás ante un objetivo irreal. No existe una cantidad de motivación que pueda llevar a un hombre a hacer algo que menosprecia.

• Marco temporal. Esto es lo más importante de todo. Un objetivo debe tener una fecha límite. Esto es para evitar que quien persigue el objetivo se aparte de su búsqueda según sus ánimos o caprichos. Recuerda que el verdadero premio que pagan los objetivos es el tiempo que has invertido para alcanzarlo.
Ten en cuenta lo siguiente: el tiempo es el verdadero premio por tus sueños, mientras más temprano consigas llegar a la meta, mayor será el tiempo que tengas para disfrutar.

No permitas que otras personas te aparten de tus objetivos. Utiliza el método SMART y compártelo con tus amigos y seres queridos para que ellos también puedan hacer realidad sus sueños.

                    Sonríe e intenta pensar algo negativo.

Elige entre estímulo y respuesta.
¿Has intentado alguna vez sonreír y pensar algo negativo? Generalmente, el resultado es que uno de los sentimientos vence al otro. Ya sea que vayas a sentirte mejor por haber sonreído o que te sientas mal y frustrado/a, ésta es una verdad importante de la psicología humana. Los seres humanos no podemos mantener la atención en más de un pensamiento a la vez.

Victor Frankl era un psiquiatra austríaco que terminó en un campo de concentración durante la Segunda Guerra mundial. Él fue testigo de numerosas atrocidades y fue víctima de los experimentos alemanes.

Sin embargo, él observó que las personas atrapadas en el campo tenían diferentes formas de tratar con su grave situación. Algunos perdían sus deseos de vivir, otros enloquecían, otros se suicidaban.

Había otros que actuaban en forma completamente diferente. Ellos caminaban de choza en choza, y daban hasta su último pedazo de pan a aquellos menos afortunados. Ellos alentaban a hombres, mujeres, y niños a seguir viviendo. Ellos les otorgaban una razón para creer en un mejor futuro.

¿Por qué estos hombros, portadores del rostro de la desesperación máxima, eran capaces de ayudar a los demás con sus problemas? Esto es lo que dejó perplejo a Frankl. Finalmente, él descubriría la razón mientras estaba siendo torturado.

Frankl cree que entre el estímulo y la respuesta yace la posibilidad del hombre a reaccionar a cualquier circunstancia dada. Él ha practicado esto en los campos de concentración y el sentido de su visión futura le ayudó a vivir. Él comprendió que tenía una opción, y esa opción era vivir.

El animal humano es el único organismo conocido que es consciente de su propia existencia. Sin entrenamiento, esta consciencia no lo ayuda a superar sus instintos de reaccionar a cualquier situación. Frankl ha descubierto que es posible usar el deseo para tomar una decisión en cuanto a la forma de reaccionar.

Otras teorías afirman lo mismo que Frankl. La gente en el campo de las ventas bien sabe que si uno sonríe largamente, terminará por sentirse bien consigo mismo. En esencia, puede sentirse como él desea. En esencia, es algo que se da de afuera hacia adentro.

Sonríe incluso cuando no exista razón aparente para sonreír. Así conseguirás exacerbar una sensación de positivos que, a su vez, expulsará los pensamientos negativos. Ésta es una espada de doble filo. Intenta fruncir el ceño y pronto estarás en un estado de seriedad que espantará a los que están a tu alrededor. Nuestros pensamientos son fluidos que están siempre pasando de un estado a otro. El desafío pasa por mantenerlos donde tú quieres que estén.

Los budistas recurren a sus milenarias técnicas de respiración para limpiar los tormentos de la vida diaria. Ellos creen que el sentimiento de distancia y conciencia sobre el estado de uno mismo es la clave para abordar una emoción fuera de equilibrio.

¿Cuál es el secreto de la respiración? Muy sencillo: la concentración sobre la respiración es una fuente de firmeza que se hace indispensable cuando uno está en busca de un sentimiento de control. Respirar profundamente y concentrarte en el proceso de respiración, asimismo, aminora el peso del ego. Además, provee al cuerpo de una ración mayor de oxigeno para combatir los efectos del estrés.

El sentimiento de distanciamiento corporal que consiguen los budistas morigera el estrés de la responsabilidad enseñando al participante a no preocuparse por el resultado de una tarea, y en cambio disfrutar del proceso de llevarla a cabo. Acompañado por un énfasis en la simplicidad, la compasión y el ejercicio, el estilo de vida que los budistas desarrollan está lleno de actividad, aunque ésta no afecta su visión de la vida.

La prueba pasa por encontrarte justo en ese estado de estrés excesivo que te impide funcionar demasiado bien. Es ahora cuando el tema de la opción entra en juego. Tú tomas la opción de dejar de trabajar cuando continuar sería contraproducente. Tú eliges si es posible comprometerte con un proyecto cuando sabes que tienes las manos llenas. La conciencia es la medida que te dice cuándo has tenido demasiado. La elección es la palanca que usas para aminorar la presión.

Una parte importante de elegir es aprender a decir no. Cuando se nos presenta una oportunidad, lo primero que hacemos es preguntarnos si la oportunidad es realizable y si tienes tiempo para dedicarte a realizarla. Si la respuesta es no, entonces no debes lamentarte por declinar. Sobrecargarse es una clara señal de haber elegido mal, y no será bueno para ti ni para la parte oferente. La clave pasar por tener la conciencia de responder con la elección adecuada.

                              Afirmaciones diarias.

Permítete saber cuán valioso/a eres.

Las personas religiosas tendrán una buena idea de lo que vamos a hablar. La próxima vez, cuando escuches el canto de los monjes, la homilía en una iglesia católica, el canto de los Gregorianos, recuerda que es una manera de afirmación, tanto de ellos mismos como de su propia fe. Y si entendemos que copiarnos no es pecado, ahora podremos usar esto mismo para afirmarnos nosotros.

Si lo pensamos un poco, personas de todos lugares y estados de la vida recurren a las afirmaciones para seguir andando. Guerreros, comerciantes, estudiantes, incluso políticos. Esto se da porque las afirmaciones son una manera segura de recordar tus elecciones y tus objetivos.

Podemos definir las afirmaciones como declaraciones de la creencia en una existencia o verdad de una cosa. Ésta es una de las bases de la autoconfianza y una de las maneras en que uno puede enfrentarse al mundo.

A veces, perdemos el camino que nosotros mismos hemos trazado. Ocurre en el trabajo, o al ocuparnos de las necesidades de nuestro marido o esposa, y de los niños. A veces, simplemente nos olvidamos del “por qué” de las cosas.

La mayoría de las personas pasan por la vida sin establecerse objetivos. De hecho, sólo tres de cada cien estudiantes de escuela secundaria se establecen objetivos. Este tres 3%, generalmente, se empeña en alcanzar sus objetivos y consigue un ingreso mayor que el 97% restante. Son números contundentes, que demuestran que los objetivos no son tomados con la seriedad debida.

Las personas con objetivos trazados son más confiadas de sí mismas, ya que pueden medirse contra un punto de referencia. Esto les posibilita saber en qué parte del camino que los conduce hacia su meta se encuentran.

Puede entenderse que la gente pierda el camino después de haber establecido sus objetivos. Esto puede producirse como consecuencia de no tener un mecanismo constante de reafirmación de las acciones. O también por la ausencia de un método para reafirmar los objetivos establecidos; un método que recuerde constantemente la razón por la cuál uno trabaja tanto y tan duro.

Cuando los objetivos quedan en el olvido, se comienza a perder tiempo. Y entonces la persona pierde su autoestima, su confianza, y termina rindiéndose.

En consecuencia, es importante mantener una actitud de elevada autoconfianza que nos permita mantenernos pegados a la realidad. El rol que la afirmación juega en la autoconfianza se encuentra en el área de la autosugestión.

La autosugestión es una declaración de una intención u objetivo, que es repetida una y otra vez gasta que la mente de la persona acepta la declaración como algo cierto e inamovible. Esta clase de afirmación es altamente positiva ya que moviliza los esfuerzos y recursos de las personas hacia la concreción de los objetivos que ellas mismas han establecido.

Es también un medio de aprovechar el poder del subconsciente en la tarea de alcanzar los objetivos. Es una forma de autohipnosis, que va acompañada generalmente de una visión concordante con la declaración: la persona repetidamente intenta vivir el momento como si ya hubiera ocurrido.

La psicología del deporte ha hecho uso de la autosugestión y de la visualización para ganar juegos y esto ha probado su efectividad por las propias declaraciones de los atletas. Al parecer, el ser humano es realmente bueno para programarse mentalmente para alcanzar un objetivo específico.

Sin embargo, también puede tener lugar el efecto opuesto. Uno puede encontrarse repetidamente en una posición en la que los pensamientos negativos bombardean la mente en forma repetida hasta sumergirla en la sumisión. El cerebro no hace distinción entre una sugestión positiva y la sugestión negativa.

Además, la formulación de la afirmación es muy importante. Es siempre mejor hacer una declaración en forma positiva en lugar de hacerlo en forma negativa, ya que la mente así no deberá escuchar objeciones negativas.

Por ejemplo, si alguien quiere dejar de fumar, su formulación no deberá ser “no voy a fumar”. La mente podría percibir y aceptar el postulado como “voy a fumar”. Siempre será mejor decir, “voy a ejercitar a diario para estar saludable”. Mientras más positiva sea la afirmación, más poderoso será el efecto que ésta tenga.

Las afirmaciones deben formularse a diario. Incluso, debe ser lo primero que haces al levantarte, antes de comenzar el trabajo, y antes de irte a la cama por las noches. Esto es programar la mente para el éxito.

La visualización se ejecuta generando la imagen de un evento futuro en forma tan detallada como sea posible. Debe involucrar todos los sentidos, incluso el del gusto y el olfato. El objetivo es crear una visión convincente que la mente se encuentre dispuesta a aceptar como real. Si se lo hace en forma correcta, la mente trabajará inconscientemente en la satisfacción de ese deseo.

La mente es una herramienta poderosa en la búsqueda del éxito. Dado que el cerebro es como una esponja, uno debe tener cuidado con lo que le permite absorber. Utiliza afirmaciones y visualizaciones también para limpiar tu mente.

Las cosas no se dan con tanta facilidad. Debemos trabajar —y duro— para alcanzar nuestros objetivos. Sin embargo, recurre a algunos de los principios enunciados en esta guía y en menos de lo que canta un gallo tu confianza habrá dado un importante salto. ¡Buena suerte!

  

Frances Haro

Acerca de FranceSalcido

Soy una mujer muy feliz, tengo a dios en primer lugar en mi vida, casada con un maravilloso hombre. tengo 2 hermosos hijos.
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